Discuros
Palabras del Embajador de los Estados Unidos en Bolivia, Phillip S. Goldberg, luego de la presentación de sus Cartas Credenciales ante el Presidente de Bolivia, Evo Morales.
“Acabo de tener el honor de presentar mis Cartas Credenciales al Excelentísimo Presidente de la República. Así que estoy plenamente acreditado como Embajador de los Estados Unidos ante la República de Bolivia. Las relaciones entre nuestros países han sido tradicionalmente buenas y mi objetivo es consolidarlas y mejorarlas. Nuestra relación bilateral ha sido amplia y profunda y estoy deseoso de trabajar con el Presidente Morales y su gobierno para continuar esta sólida relación. Como le expresé hace unos momentos al Presidente Morales, quiero reiterar mis sentimientos de profundo pesar por los tristes momentos que ha vivido Bolivia y especialmente la población de Huanuni.
Como mencioné al llegar a Bolivia, el país está a las puertas de tomar decisiones históricas con la instalación de la Asamblea Constituyente que escribirá una Nueva Constitución. Este es un momento importante para Bolivia y para todos los bolivianos, mientras trabajan para superar los problemas históricos de la exclusión, la desigualdad y la pobreza.
El pueblo de los Estados Unidos, incluyendo un número creciente de bolivianos que viven en Estados Unidos, desea ayudar a todos los bolivianos a disfrutar la libertad, la democracia, el estado de derecho y la prosperidad. El gobierno de los Estados Unidos y el gobierno de Bolivia tienen una larga historia de cooperación en asuntos de importancia para nuestros dos países.
Estados Unidos ha estado financiando proyectos de asistencia para el desarrollo de Bolivia por más de sesenta años y continuaremos brindando asistencia técnica para que los bolivianos puedan ayudar a los bolivianos. Promovemos la mutua comprensión de nuestras grandes culturas, tanto acá como en los Estados Unidos. También trabajamos juntos en algunos temas difíciles que amenazan a nuestras sociedades, incluyendo la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo internacional.
La charla con el señor Presidente ha sido grata y hemos tocado temas bilaterales generales. Dijimos que las relaciones deben estar basadas en el respeto mutuo y en un diálogo respetuoso que avance hacia nuestras metas compartidas. Me siento listo para comenzar a trabajar aquí. Estoy muy contento de estar en Bolivia y estoy deseoso de conocer más de este hermoso país y su gran pueblo.
A los dos días de mi llegada, tuve la oportunidad de viajar a uno de los sitios espectaculares históricos, las ruinas aymaras de Tiawanacu. Voy a continuar con estos viajes por todo el país”