Declaraciones del Secretario de Estado Adjunto de la Oficina para Asuntos Internacionales Antinarcóticos y Aplicación de la Ley del
Departamento de Estado sobre la Publicación del Informe
INCSR 2009
Gracias y bienvenidos. Tengo el placer de presentar el Informe sobre la Estrategia Internacional de Control de Narcóticos, conocido por su sigla en inglés, INCSR. Como muchos de ustedes conocen, este informe es nuestra revisión anual de los esfuerzos de los gobiernos extranjeros en la implementación de sus obligaciones internacionales bajo las convenciones de las Naciones Unidas para el control de las drogas y el narcotráfico. Más de 120 países y jurisdicciones se incluyen en la versión de este año del informe. Un segundo volumen describe los esfuerzos de los países en la implementación de vigorosos regímenes contra el lavado de dinero y contra la financiación del terrorismo.
Este informe publicado en dos volúmenes proporciona una evaluación amplia de la situación mundial de las actividades ilegales del narcotráfico y del lavado de dinero transnacional. Producir estos informes requiere mucho tiempo y trabajo. Estamos en deuda con nuestras misiones diplomáticas en el extranjero por proporcionar informes con muchos de los datos y conclusiones que este informe contiene. También estamos agradecidos por las invalorables contribuciones que vienen desde el Gobierno de Estados Unidos, en especial las de la Administración Antidrogas, los Departamentos de Justicia, del Tesoro y de Seguridad del Territorio Nacional, así como la brindada por la Oficina de Política Nacional para el Control de las Drogas. No hubiéramos podido producir este informe sin su invalorable participación y ayuda.
Este informe cubre el año calendario 2008 y sus conclusiones reflejan el análisis que hace el Departamento del ambiente internacional referente al control de las drogas y el narcotráfico durante este período. Pero más que sólo realizar un análisis del pasado, esperamos que este informe identifique algunos de los desafíos estratégicos permanentes que Estados Unidos comparte con nuestros socios internacionales, y que apunte hacia los siguientes pasos que deberían ser tomados en consideración.
Estados Unidos brinda recursos importantes para ayudar a los estados a desarrollar instituciones encargadas de hacer cumplir la ley e instituciones judiciales necesarias para evitar que las drogas ilegales y el crimen alcancen nuestro territorio. Trabajamos con estados socios para proporcionar asesoramiento y cooperación para desarrollar leyes efectivas basadas en las obligaciones establecidas en las convenciones de las Naciones Unidas sobre el control de narcóticos y de actividades criminales. Estados Unidos reconoce que los problemas del narcotráfico y de la violencia relacionada con el narcotráfico requieren una solución amplia. Las instituciones democráticas en las regiones productoras de drogas deben fortalecerse, deben brindar más respuestas, deben ser más inclusivas y más transparentes. Los gobiernos deben ampliar los servicios estatales hacia las áreas marginalizadas, en regiones urbanas y rurales, para dar a los ciudadanos una participación en la definición de su propio futuro. Los sistemas de justicia deben ser más universalmente accesibles y terminar con la impunidad. La corrupción extendida debe ser confrontada y reducida. Las entidades policiales y judiciales deben ser más capaces de desmantelar los métodos tradicionales y nuevos de lavar las ganancias ilícitas. Y alternativas económicas legítimas deben ser puestas a disposición de las personas que se encuentran en los niveles más bajos del ciclo de producción de drogas.
Estados Unidos debe ser juicioso al determinar dónde puede aportar mejor sus recursos limitados para apoyar los esfuerzos de nuestros socios. También, sigue siendo esencial para Estados Unidos y para otros países consumidores reducir la demanda de drogas ilegales en el país, para debilitar los incentivos de mercado que hacen del tráfico ilegal de drogas una actividad tan rentable y difícil de desarraigar de sus refugios en el extranjero. Estamos esforzándonos en cumplir nuestra parte y apuntamos a trabajar juntamente con nuestros socios internacionales para alcanzar estos objetivos comunes.
Señalaré algunos de los puntos sobresalientes en el informe de este año.
Primero, al otro lado de nuestra frontera sur, el gobierno del presidente Calderón dio pasos importantes para reformar las instituciones judiciales y policiales nacionales y para promover el estado de derecho. Estados Unidos está comprometido a apoyar estos esfuerzos, incluyendo otros pasos adicionales para confrontar y desmantelar los carteles narcotraficantes que son responsables por el contrabando de la mayor parte de la cocaína, heroína y metanfetamina que se consume en Estados Unidos. Reflejando un sentido de responsabilidad y vulnerabilidad compartida, el Congreso aprobó el pasado verano el primer desembolso de financiación para un plan de cooperación regional contra el narcotráfico y a favor de las fuerzas encargadas de hacer cumplir la ley que incluye no sólo a México sino a los países en Centroamérica y el Caribe. Nuestra cooperación ayudará a estos gobiernos a desarrollar instituciones más eficaces y profesionales, dentro del estado de derecho, encargadas de desmantelar las organizaciones criminales que los amenazan a ellos y a nosotros.
En segundo lugar, la situación del narcotráfico en Afganistán continúa siendo seria, pero en 2008 se vio algún progreso limitado. En 2008 el cultivo de adormidera disminuyó en 19 por ciento, después de dos años de niveles de producción récord, y el número de provincias libres del cultivo de adormidera creció de 13 en 2007 a 18 en 2008. No obstante, Afganistán continúa siendo el mayor productor de adormidera de opio del mundo. Un mayor liderazgo y esfuerzo por parte del gobierno de Afganistán, tanto en el nivel central como en el provincial, será necesario para combatir los efectos corrosivos del tráfico de drogas, que alimenta tanto a la insurgencia como a una corrupción galopante.
En tercer lugar, en la región andina, Colombia dio pasos adicionales para consolidar los logros que ha alcanzado durante la pasada década, incluyendo: mejorar su capacidad de erradicar campos, destruir laboratorios y efectuar la interdicción de envíos de droga, efectuar una transición hacia un nuevo sistema de imputación en la justicia y mejorar la seguridad de sus ciudadanos ampliando la presencia de su policía y otras agencias gubernamentales a lo largo del país. En Bolivia, durante el año pasado, las decisiones el gobierno boliviano limitaron la cooperación y evitaron que lográramos todo aquello que hubiéramos podido lograr contra el narcotráfico internacional. Estados Unidos cree que es esencial que nuestros gobiernos encuentren nuevos enfoques durante el año que viene para poner nuestra relación en la lucha contra el narcotráfico nuevamente sobre un camino que conduzca a mayores operaciones conjuntas.
Ahora, con gusto responderé sus preguntas.