BOLIVIA
La Constitución reconoce la libertad de culto y el gobierno generalmente respeta este derecho en la práctica.
No hubo cambios en el estado del respeto hacia la libertad de culto por parte del gobierno durante el período cubierto por este informe y la política gubernamental en general continuó contribuyendo a la práctica generalmente libre de la religión.
No hubo informes de abusos por parte de la sociedad o de discriminación en razón de creencias o prácticas religiosas.
El gobierno de Estados Unidos aborda los temas de libertad de culto con el gobierno boliviano como parte de su política general de promoción de los derechos humanos.
Sección I. Demografía Religiosa
El país tiene un área de 424.164 millas cuadradas (1.100.000 kilómetros cuadrados) y una población de 9 millones de habitantes. Según un censo del año 2001 realizado por el Instituto Nacional de Estadística, 78 por ciento de la población es católica, 16 por ciento es protestante o evangélica, el 3 por ciento profesa otras religiones de origen cristiano, el 2,5 por ciento no practica ninguna religión y menos del 0,2 por ciento declara tener una afiliación con otras confesiones religiosas no cristianas, incluyendo el islam, la fe baha’i, el judaísmo, el budismo y el sintoísmo. De aquellas personas que practican habitualmente su religión, el 56,5 por ciento son católicas, 36,5 por ciento son protestantes o evangélicas y 7 por ciento practican otras religiones cristianas. En áreas urbanas, el 80 por ciento de la población es católica, mientras que 14 por ciento profesa la fe protestante o evangélica. En las áreas rurales, el 74 por ciento de la población es católica, mientras que el 20,5 por ciento es protestante o evangélica. Se estima que los ateos constituyen un porcentaje insignificante de la población.
Aproximadamente 55 por ciento de la población se identifica como indígena, 29 por ciento como quechua, 24 por ciento como aymara, 1 por ciento como chiquitano y 1 por ciento como guaraní. Varios otros grupos indígenas también están presentes, aunque ninguno representa más del .5 por ciento de la población. Aproximadamente el 30 por ciento de la población se identifica como mestiza (una mezcla de ancestros indígenas y europeos) y 15 por ciento como población blanca.
La población indígena es más alta en las áreas rurales donde la iglesia católica formal tiende a ser más débil debido a una falta de recursos y a la resistencia cultural indígena ante los esfuerzos de la iglesia por reemplazar las actitudes tradicionales con prácticas y creencias católicas más ortodoxas. Para muchos individuos, la identificación con el catolicismo ha convivido por siglos con la adherencia a creencias y rituales ancestrales, destacándose el culto a la Pachamama o Madre Tierra, así como al del Ekeko, un dios indígena de la buena suerte, las cosechas y la abundancia en general, cuya fiesta se celebra de manera generalizada el 24 de enero. Algunos líderes indígenas han buscado desechar todas las formas de cristianismo; sin embargo, este esfuerzo no ha conducido a un incremento significativo del número de seguidores de creencias “exclusivamente indígenas.”
Fuentes de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días (mormones) estiman que el número de miembros en la Iglesia Mormona alcanza aproximadamente a 104.000 personas. Los mormones están presentes en todo el país y tienen una presencia particularmente importante en Cochabamba donde su templo es uno de los más grandes en el mundo. La comunidad judía está extendida en todo el país tiene sinagogas en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Los musulmanes tienen centros culturales que también sirven de mezquitas en La Paz, Santa Cruz y Cochabamba, los cuales acogen tanto a musulmanes chiítas como sunitas. Los inmigrantes coreanos tienen su propia iglesia en La Paz. La mayoría de los inmigrantes coreanos, chinos y japoneses se han establecido en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz donde hay una universidad, fundada por inmigrantes coreanos, con vínculos evangélicos y presbiterianos. Hay también comunidades budistas y sintoístas, así como una importante comunidad baha’i a lo largo de todo el país.
Existe presencia de misioneros.
Sección II. Situación de la Libertad de Culto
Marco Legal y Políticas
La Constitución reconoce la libertad de culto y el gobierno respetó este derecho en la práctica. El gobierno en todos sus niveles buscó proteger este derecho plenamente y no toleró su abuso, sea por actores gubernamentales o privados. La Constitución establece el reconocimiento y apoyo estatal a la Iglesia Católica Romana; sin embargo, en agosto de 2006 inició su trabajo una Asamblea Constituyente y no se esperaba que incluyera tal provisión en una propuesta de constitución. Se había programado que la Asamblea concluyera en agosto de 2007.
Acuerdos escritos entre el gobierno y la Iglesia Católica formalizaron el apoyo de la Iglesia Católica en las áreas de la educación, salud y bienestar social. Aunque el gobierno proporcionó a la Iglesia Católica un apoyo financiero limitado, los gastos de la Iglesia Católica para ofrecer estos servicios, que de otra manera habrían estado bajo la responsabilidad del gobierno, superaron ampliamente este apoyo. El gobierno y los líderes católicos esperaban que estos acuerdos escritos permanecieran en vigencia independientemente de si la nueva constitución reconoce formalmente o no a la Iglesia. La iglesia católica ejerció un grado limitado de influencia política a través de la Conferencia Episcopal Boliviana. De manera acostumbrada algunas veces el gobierno convocó a la Iglesia Católica a mediar en desacuerdos políticos, pero aquello no fue formalizado en la legislación.
Cuatro fechas religiosas del calendario cristiano son feriados nacionales: Viernes Santo, Corpus Christi, Todos Santos y Navidad.
Las organizaciones no gubernamentales (ONG), incluyendo las organizaciones religiosas no católicas y grupos misioneros que buscan adquirir una representación legal deben inscribirse en la Prefectura de su respectivo departamento para recibir autorización. Las organizaciones religiosas sin fines de lucro y los grupos misioneros deben inscribirse ante el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Dirección de Culto, para recibir un reconocimiento como asociaciones religiosas. No hubo informes de que el gobierno haya restringido las reuniones de grupos religiosos no inscritos, pero la inscripción es esencial para obtener exención de impuestos, de obligaciones aduaneras y otros beneficios legales. El Ministerio no puede negar reconocimiento legal a ninguna organización sobre la base de los artículos de fe de aquella y no cobra una tasa por la inscripción; sin embargo, este procedimiento invariablemente requiere asistencia legal y puede demandar tiempo. Algunos grupos han dejado de lado su inscripción oficial y funcionan informalmente. Los grupos religiosos que reciben fondos del extranjero pueden suscribir un convenio marco con el gobierno, el cual dura 3 años y les permite gozar de las mismas prerrogativas legales de otras organizaciones no gubernamentales y de no pagar impuestos.
Algunas escuelas públicas ofrecen instrucción religiosa católica. Por ley, ésta es opcional y los materiales curriculares la identifican como tal. Los estudiantes enfrentan algún grado de presión de sus compañeros para recibirla, aunque esta presión ha disminuido en años recientes. La instrucción religiosa no católica no está disponible en las escuelas públicas para los estudiantes de otros grupos religiosos.
El gobierno no asumió un papel activo en la promoción del entendimiento interreligioso, aunque tuvo representación en reuniones entre confesiones religiosas. Trabajó con organizaciones católicas, protestantes y mormonas en programas sociales, educativos y de salud. Desde 2006 el gobierno comenzó a enfatizar un avivamiento de las creencias religiosas y de los rituales indígenas. Rituales religiosos indígenas patrocinados por el gobierno precedieron en ocasiones acontecimientos gubernamentales. Los funcionarios de gobierno asistieron tanto a misas católicas como a rituales religiosos indígenas en el curso de sus funciones oficiales.
Restricciones a la Libertad de Culto
Las políticas y la práctica del gobierno contribuyeron a la generalmente libre práctica de la religión.
No hubo informes de prisioneros o detenidos por motivos religiosos en el país.
Conversión Religiosa Forzosa
No hubo informes de conversiones religiosas forzosas, incluyendo la de ciudadanos menores de edad estadounidenses que hubieran sido secuestrados o sacados ilegalmente de Estados Unidos, o informes sobre alguna negativa a permitir que tales ciudadanos retornasen a Estados Unidos.
Sección III. Abusos Sociales y Discriminación
No hubo informes de abusos sociales o de discriminación en razón de creencia o práctica religiosa. Líderes de las comunidades musulmana, judía, baha’i, católica e indígena, continuaron realizando reuniones interreligiosas durante el período cubierto por este informe. Aunque existió alguna fricción entre simpatizantes de los grupos religiosos indígenas y la Iglesia Católica, esto no fue percibido por la Iglesia como discriminación.
Sección IV. Política del Gobierno de Estados Unidos
El Gobierno de los Estados Unidos aborda temas relativos a la libertad de culto con el gobierno boliviano como parte de su política general de promoción de los derechos humanos. El Embajador de los Estados Unidos y otros funcionarios de la Embajada continuaron reuniéndose de manera regular con funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, con líderes religiosos importantes y con el Nuncio Apostólico.