Informes
Informe del Departamento de Estado por Países 2006 – Bolivia
Bolivia
Los esfuerzos antiterroristas en Bolivia fueron obstaculizados por recursos inadecuados, corrupción y un marco legal débil. El ineficaz sistema contra el lavado de dinero de Bolivia no cumplió con las normas internacionales.
En abril, el gobierno boliviano liberó a Francisco “Pacho” Cortez, miembro del Ejército de Liberación Nacional (ELN), quien fue detenido en Bolivia, después que el plazo legal para su caso expiró. Las autoridades bolivianas detuvieron a Aida Ochoa, presunta miembro del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) en octubre de 2005, pero la liberaron a principios de 2006. Tras una demora de cuatro meses, el gobierno de Bolivia emitió una orden de detención, a petición de Perú, para Ochoa, quien para entonces era una fugitiva. En un caso distinto a finales de mayo, el Viceministro del Interior de Bolivia intervino directamente para disponer la liberación del Angel Acosta, miembro del Partido Patria Libre (PPL) de Paraguay, quien había sido detenido en cumplimiento de una orden de INTERPOL por su participación en el secuestro y asesinato de Cecilia Cubas, bajo el argumento de que dicha orden no tenía validez.
Organizaciones terroristas peruanas parecen estar ampliando su influencia en Bolivia. El fiscal de distrito boliviano a cargo del enjuiciamiento del cabecilla de una banda criminal supuestamente responsable por los asesinatos de tres turistas extranjeros en Bolivia declaró que la banda había recibido entrenamiento de Sendero Luminoso, de Perú, señalada como Organización Terrorista Internacional. Adicionalmente, un artículo de prensa de diciembre destacó un informe peruano de inteligencia que señalaba que el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) estaba reconstruyendo su potencial en Bolivia y estaba recibiendo ayuda de simpatizantes en La Paz y Cochabamba.